Aunque los vegetales pueden ser considerados como seres vivos capaces de crear formas y patrones, no se les suele atribuir una intención artística o creativa en el sentido humano. Los patrones y formas que los vegetales crean a menudo son interpretados como el resultado de procesos naturales, como la fotosíntesis y el crecimiento, y no tienen como objetivo expresar una emoción o una idea.

No obstante, en los circuitos de arte de los últimos años es frecuente ver obras de arte presentadas como tales en galerías y museos de todo el mundo, firmadas por artistas humanos, aún cuando estas - en algunos casos - no han sido intervenidas por el agente humano, que no sea en su identificación, tratamiento, emplazamiento y mantenimiento, actividades que en general no necesariamente son motivo o justificación para adjudicarse su autoría. 

Es evidente que en toda actividad humana puede haber arte, en este caso ya sea en el descubrir, reconocer o identificar objetos; el arte de tratar, mantener o conservar piezas artísticas, así como el arte de emplazar, ubicar o instalar obras de arte. En cada una de estas actividades hay agentes humanos que hacen de sus profesiones u oficios verdadero arte con gran originalidad, perfección y técnica.

En el arte convencional, a un curador, restaurador, coleccionista o expositor, se le puede atribuir el mérito de descubrir y/o poner en valor una obra, pero generalmente no implica la atribución de autoría. En el caso de obras de arte naturales, específicamente aquellas sin intervención humana, surge la interrogante sobre el tema del autor, y por consiguiente, sobre los beneficios que se obtienen de la obra, sean estos económicos, de valoración y reconocimiento, y de aporte social y cultural.

Luego de estudiar las distintas corrientes y tendencias del arte actual, aquellas incluso que se plantean la superación del antropocentrismo en el arte, tales como el arte ecológico o ecoarte i, el arte posthumano ii, el arte relacional iii, el arte vegetal iv y el arte transespecie v, algunas de ellas herederas del Land Art vi, el Arte Povera vii, el Arte Conceptual viii, y en general de aquellas corrientes que se inscriben en el movimiento de arte y ecologíaix, sigue existiendo la misma interrogante. Incluso, esto aplica hasta en aquella tendencia que se ha dado en llamar Arte Biocéntrico x.

Afirmamos que mientras el ser humano siga siendo el principal y único agente reconocido como autor, la perspectiva no antropocéntrica, ecocéntrica o biocéntrica no se cumple a cabalidad.

Es necesario mencionar que estas corrientes artísticas han sido importantes para desafiar y cuestionar la relación tradicional entre los seres humanos y la naturaleza en el arte. Han explorado nuevas formas de interacción, colaboración y conciencia ecológica, lo que ha contribuido a un cambio en la forma en que entendemos y nos relacionamos con el entorno natural.

Todo parece indicar que a pesar de las buenas direcciones que han tomado distintas corrientes y tendencias, en relación con la valoración, respeto y necesidad de protección del mundo natural y sus ecosistemas, no se ha producido aún un giro definitivo hacia un arte que supere efectivamente el antropocentrismo, que dicho sea de paso, es uno de los factores más frecuentemente atribuidos a la actual crisis ambiental y hasta civilizatoria, a nivel mundial. xi

En el entendido de que la superación del antropocentrismo en el arte no implica negar o anular la actividad humana de la producción de arte, ni mucho menos, sino más bien, de ampliar su horizonte epistemológico o propender a una reconceptualización de lo que entenderemos como arte, que de cuenta de los actuales tiempos y dinámicas, de los nuevos sentidos comunes que se abren paso, y que respondan a las exigencias, desafíos y oportunidades que tenemos por delante, es una oportunidad para abrir un camino al propio arte, como actividad, en sus circuitos tradicionales y formales.

En este contexto se propone el arte natural. Hablamos de Arte Natural cuando "la obra", trátese esta de un fragmento o de un corpus o una totalidad, no tiene intervención humana, o cuya intervención no determina o redefine el concepto estético de la obra.

La propia idea de “obra de arte” puede ser considerada un concepto puramente humano, si se asume la acepción general cual es la que “busca comunicar una idea, sentimiento o mensaje a través de diferentes formas de expresión, como pueden ser la pintura, la escultura, la música, la literatura, el cine, entre otras” xii. No obstante, desde una perspectiva más filosófica, se puede entender una obra de arte como un objeto estético que tiene ciertas cualidades que lo distinguen de otros objetos. Estas cualidades pueden ser belleza, originalidad, expresividad, la capacidad de evocar emociones y sentimientos, entre otras xiii.

Asumiendo que la definición de obra de arte sigue siendo objeto de debate y reflexión en el mundo del arte y la filosofía xiv, en este caso simplemente pensamos en ella como un “objeto estético”. Vale decir, un objeto o entidad que posee una cualidad que produce una experiencia de belleza, admiración, deleite, emoción o reflexión en el espectador. Puede tratarse de una obra de arte, pero también de otros objetos, como una puesta de sol, una flor, un paisaje, un edificio.

El concepto estético de una obra de arte puede ser entendido de diversas maneras según la perspectiva teórica que se adopte xv. Sin embargo, en términos generales, se puede decir que hace referencia a la experiencia de contemplación y apreciación que se tiene de ella, a través de la cual se perciben aspectos como la belleza, la armonía, el equilibrio, la originalidad, la expresividad xvi.

Desde la perspectiva kantiana xvii, la experiencia estética de una obra de arte es aquella que se da sin un fin práctico, es decir, no busca la satisfacción de una necesidad particular, sino que se da por el simple placer de contemplarla y apreciarla. En este sentido, la obra de arte es considerada como un objeto que tiene un valor en sí mismo, independientemente de su uso o función.

Otras corrientes estéticas, como el arte contemporáneo xviii, han cuestionado y ampliado el concepto de estética y belleza, al valorar aspectos como la crítica social, la provocación, la experimentación, la reflexión sobre el arte mismo y su relación con la sociedad y la cultura. En este sentido, la estética de una obra de arte puede ser entendida como la experiencia de reflexión y crítica que produce en el espectador, más allá de la simple contemplación.

Si aceptamos la posibilidad de un arte natural sin intervención humana, podríamos pensar en el arte como cualquier manifestación estética que produce una experiencia emocional, cognitiva o sensorial en un espectador, y que puede surgir tanto de la creación intencional de un ser humano como de procesos naturales que generan materialidad, formas y patrones estéticos.

En esta redefinición, se amplía el concepto de arte más allá de la producción humana, incluyendo la belleza y creatividad inherentes a la naturaleza misma, lo que permite reconocer la existencia de formas de arte que no necesariamente han sido creadas por un artista humano, sino que han surgido de manera natural, y que pueden ser apreciadas por otros seres vivos.

Ahora bien, lo que hemos planteado hasta aquí no se aleja de lo que, al menos en teoría, han propuesto algunas de las corrientes del arte actual que hemos mencionado. Creemos que para que el arte natural sea considerado una corriente o tendencia válida y real, en el arte actual, vale decir, que sea aceptada en los circuitos tradicionales de la industria del arte, debe considerar al menos los siguientes elementos:

Valoración de la naturaleza: se debe valorar a la naturaleza como un elemento importante en la creación de obras de arte y como un elemento fundamental en la vida humana.

Reconocimiento de la importancia de la diversidad biológica: se debe reconocer la importancia de la diversidad biológica y la necesidad de protegerla, lo que implica valorar la creación de obras de arte naturales como una forma de preservar la biodiversidad y concienciar sobre su importancia.

Aceptación de la interconexión entre seres humanos y no humanos: se debe asumir la interconexión entre seres humanos y no humanos y valorar las obras de arte creadas por entidades no humanas como una forma de estrechar esta conexión y promover una relación más armónica entre los seres vivos y su entorno.

Podemos suponer que estos tres elementos señalados ya se encuentran resueltos o asumidos en las perspectivas de algunas de las actuales corrientes del arte que hasta el momento participan del arte en el mundo. Particularmente, aquellas inscritas en el citado movimiento arte y ecología, que efectivamente ha promovido la idea de que el arte y la naturaleza son interdependientes y están intrínsecamente vinculados, ha fomentado una reflexión crítica sobre la relación de la humanidad con el medio ambiente, ha dado lugar a una mayor atención en la producción artística sostenible, y ha promovido un mayor compromiso social y político en relación con los problemas ambientales.

No obstante, aún quedan elementos cruciales para producir un cambio paradigmático en relación a cómo entendemos el arte y cómo hacemos que el arte efectivamente contribuya a replantear aspectos de nuestra civilización y nuestra cultura, que apunten en la dirección de mejorar nuestro estar en el mundo. Por ello, a los elementos señalados debemos agregar:

Ampliación del concepto de arte: se debe ampliar – formalmente - el concepto de arte para incluir las obras creadas por entidades no humanas, lo que implica repensar las definiciones convencionales de arte y considerar nuevas formas de comprensión estética.

Reconocimiento de la autoría no humana: se debe aceptar que las entidades no humanas, como las plantas o los animales, también pueden ser creadores de obras de arte, y que estas obras tienen un valor estético y pueden ser consideradas como arte.

Aceptación de los derechos de autor y propiedad “intelectual” xix de los artistas naturales no humanos: lo que implica poner en movimiento dinámicas propias de la sociedad actual en beneficio de la defensa, protección y fortalecimiento de la naturaleza y los ecosistemas.

Estos puntos los hemos tratado en un paper presentado al Museo de Arte y Artesanía de Linares Chile, que se encuentra actualmente con circulación restringida, no obstante hemos publicado cada capítulo en este website, a los cuales se pueden acceder con los siguientes enlaces:

 

Con todo, y en el entendido de que el Arte Natural, como nueva corriente del arte actual, es una propuesta válida, legítima y necesaria, y habiéndo encontrado y sistematizado los argumentos teóricos, étios y morales, así como históricos y culturales, es nuestro compromiso trabajar por la aceptación del Arte Natural y el reconocimiento de los derechos de autor de las especies naturales no humanas, planteamiento que puede resumirse en el Manifiesto por el Arte Natural que podrás leer y suscribir. Manifiesto

 


Escrito por Hugo Baronti, en febrero de 2023, como parte del documento: Baronti, Hugo (2023). "Vegetales como artistas naturales: hacia el reconocimiento de la autoría y la conservación del medio ambiente a través del arte".


 

NOTAS Y REFERENCIAS

 

i La corriente de arte ecológico o ecoarte es una tendencia artística que surgió en las últimas décadas del siglo XX y que busca abordar temas relacionados con la sostenibilidad, la ecología y el medio ambiente a través de la creación artística. Esta corriente ha ido evolucionando y diversificándose, y se ha manifestado en diversas disciplinas artísticas, como la escultura, la pintura, la instalación, la performance, el land art y el arte urbano. Entre los principales exponentes del ecoarte podemos mencionar a artistas como Andy Goldsworthy, Christo y Jeanne-Claude, Agnes Denes, Mel Chin, Olafur Eliasson, Patricia Johanson, Mark Dion, Mierle Laderman Ukeles, entre otros.

 

ii La corriente de arte posthumano es una tendencia artística que se desarrolló en las últimas décadas del siglo XX y que busca explorar los límites entre la tecnología y el cuerpo humano, cuestionando la noción tradicional de lo humano. Esta corriente se enfoca en la posibilidad de crear nuevas formas de vida, incluyendo la vida artificial, y en la idea de la transhumanidad. Entre los principales exponentes del arte posthumano podemos mencionar a artistas como Stelarc, Eduardo Kac, Orlan, Neil Harbisson, entre otros.

 

iii El arte relacional es un movimiento artístico que surgió en la década de 1990, que se enfoca en las relaciones sociales y la interacción entre las personas. En lugar de producir objetos de arte tradicionales, los artistas relacionales crean situaciones y experiencias que involucran a la audiencia. Uno de los principales exponentes del arte relacional es el artista francés Nicolas Bourriaud, quien acuñó el término en su libro "Estética relacional" publicado en 1998. Bourriaud describe el arte relacional como "un conjunto de prácticas artísticas que toman como su punto de partida las interacciones humanas y su contexto social, más que la producción de un objeto estético o de una forma material".

 

iv El arte vegetal es un movimiento artístico que se centra en la utilización de plantas y elementos naturales como materiales y temas principales en la creación de obras de arte. Este movimiento artístico ha ido evolucionando desde la década de los 70 y ha sido influenciado por diferentes corrientes artísticas como el arte conceptual, el land art y el arte ambiental. Uno de los principales exponentes del arte vegetal es el artista y paisajista estadounidense, Patrick Blanc, conocido por sus "muros vegetales". Estos muros son una combinación de estructuras metálicas cubiertas con fieltro, en las que se plantan diferentes especies de plantas para crear una composición vertical. Blanc ha creado muros vegetales en diferentes partes del mundo, incluyendo la sede del Museo Quai Branly en París y el Hotel Athenaeum en Londres.

 

v La corriente del arte transespecie se enfoca en la exploración de la relación entre los seres humanos y los animales, y busca generar una reflexión sobre la coexistencia y la interconexión de los distintos seres vivos del planeta. Esta corriente ha sido influenciada por la filosofía animalista, la ecología y el activismo ambiental, entre otros movimientos sociales. Uno de los principales exponentes del arte transespecie es el artista australiano Stelarc, quien ha desarrollado obras que cuestionan la relación entre el cuerpo humano y la tecnología. Una de sus obras más conocidas es "Ping Body" (1996), donde Stelarc se conectó a Internet a través de sensores implantados en su cuerpo, permitiendo que los usuarios pudieran enviar estímulos eléctricos a través de la red que estimulaban sus músculos y generaban movimientos involuntarios.

 

vi El Land Art es una corriente artística que se desarrolló en los Estados Unidos y Europa en la década de 1960 y 1970, y que consiste en la creación de obras de arte utilizando elementos naturales y el paisaje como soporte. Los artistas de Land Art suelen trabajar con materiales como tierra, piedras, agua, ramas y otros elementos que se encuentran en la naturaleza, y crean obras que suelen ser efímeras y se integran en el paisaje de forma orgánica, sin dejar huella permanente. Entre los principales exponentes del Land Art se encuentran artistas como Robert Smithson, Richard Long, Nancy Holt, Michael Heizer y Walter De Maria.

 

vii El Arte Povera es una corriente artística que surgió en Italia a finales de la década de 1960 y que se caracteriza por el uso de materiales pobres, simples y cotidianos en la creación de obras de arte. El término "povera" significa "pobre" en italiano, y hace referencia al deseo de los artistas de trabajar con materiales humildes y económicos para alejarse del lujo y la ostentación asociados con el arte convencional. Los artistas de Arte Povera utilizan materiales como madera, tierra, papel, tela, hierro, plástico, entre otros, y los transforman en obras de arte mediante la experimentación con técnicas y formas innovadoras. La intención es darle una nueva vida y significado a objetos y materiales que normalmente son considerados sin valor artístico. Algunos de los principales exponentes del Arte Povera son: Giuseppe Penone, Michelangelo Pistoletto, Mario Merz, Jannis Kounellis, Alighiero Boetti, entre otros.

 

viii El Arte Conceptual es una corriente artística que surge en los años 60 y 70, en la cual la idea o el concepto detrás de una obra de arte es más importante que su aspecto visual o estético. Los artistas de Arte Conceptual se enfocan en la exploración de ideas y conceptos a través de sus obras, más que en la creación de objetos estéticamente atractivos. El Arte Conceptual se expresa de diversas formas, como instalaciones, performances, fotografías, textos, entre otros. La intención de los artistas es desafiar la idea de que el arte debe ser una representación visual y presentar un nuevo enfoque en la creación y percepción del arte. Entre los principales exponentes del Arte Conceptual se encuentran artistas como Sol LeWitt, Joseph Kosuth, Lawrence Weiner, Marcel Duchamp, entre otros.

 

ix El movimiento de arte y ecología es un enfoque artístico que se preocupa por la relación entre el ser humano y la naturaleza, y por los efectos negativos de la actividad humana en el medio ambiente. Se desarrolló en las últimas décadas del siglo XX, en un contexto de creciente conciencia ambiental y de preocupación por el cambio climático y la degradación del medio ambiente.

 

x El arte biocéntrico es una corriente artística que se enfoca en la naturaleza como tema central y en la conexión entre la humanidad y el medio ambiente. Se originó en la década de 1980 y se desarrolló en oposición a la idea del arte antropocéntrico, que se centraba en la experiencia y perspectiva humana. El arte biocéntrico se enfoca en la vida y la biodiversidad, y busca crear un diálogo entre la humanidad y la naturaleza a través de la expresión artística. Los artistas biocéntricos utilizan materiales naturales, como hojas, ramas, flores, y rocas para crear sus obras, y se inspiran en la naturaleza para crear patrones, colores y formas. La corriente del arte biocéntrico se enfoca en la sostenibilidad y la conservación del medio ambiente, y busca concientizar sobre la crisis ecológica global. Además, los artistas biocéntricos buscan promover una nueva relación entre la humanidad y la naturaleza, basada en la interconexión y la interdependencia. Algunos de los artistas biocéntricos más reconocidos incluyen a Andy Goldsworthy, Richard Long, Ana Mendieta y Agnes Denes.

 

xi Algunas fuentes que hablan del antropocentrismo como una de las causas de la crisis climática actual: "The Sixth Extinction: An Unnatural History" de Elizabeth Kolbert: un libro que explora la relación entre los seres humanos y su entorno natural, y cómo la perspectiva antropocéntrica ha llevado a la extinción de numerosas especies y la degradación del medio ambiente. "The Environmental Ethics and Policy Book: Philosophy, Ecology, Economics" de Donald VanDeVeer y Christine Pierce: un libro que discute la ética ambiental y la relación entre los seres humanos y el medio ambiente, y cómo la perspectiva antropocéntrica ha llevado a la explotación y degradación del medio ambiente. "The Ecological Rift: Capitalism’s War on the Earth" de John Bellamy Foster, Brett Clark y Richard York: un libro que examina cómo el sistema económico capitalista y la perspectiva antropocéntrica han llevado a la crisis climática actual. "The Uninhabitable Earth: Life After Warming" de David Wallace-Wells: un libro que explora los impactos devastadores del cambio climático y cómo la perspectiva antropocéntrica ha llevado a la crisis actual. "The Great Derangement: Climate Change and the Unthinkable" de Amitav Ghosh: un libro que discute la crisis climática actual y cómo la perspectiva antropocéntrica ha llevado a la incapacidad de la sociedad para abordar el cambio climático de manera efectiva.

 

xii Refierase por ejemplo al sitio web del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, en su sección "Conceptos básicos de arte contemporáneo": https://www.museoreinasofia.es/aprende/temas/conceptos-basicos-arte-contemporaneo

 

xiii Parker, E. (2014). What is Art? An Introduction to Theory and Philosophy of Art. Broadview Press.

 

xiv Algunos textos que dan cuenta de esta problemática: "Después del fin del arte" de Arthur Danto: Este ensayo plantea la idea de que el arte ha llegado a un punto en el que ha perdido su propósito histórico tradicional y se ha convertido en algo completamente diferente. Danto sostiene que el arte ha alcanzado un estado en el que cualquier cosa puede ser considerada arte, lo que ha llevado a una discusión sobre la naturaleza de la obra de arte; "La muerte del autor" de Roland Barthes: Este ensayo cuestiona la idea de que el autor es la única autoridad en la interpretación de una obra de arte. Barthes sostiene que el significado de una obra de arte es creado por el lector o espectador, y que la autoría no tiene una relación directa con la interpretación; "El fin del aura en la era de la reproducción mecánica" de Walter Benjamin: Este ensayo examina cómo la tecnología ha afectado la naturaleza de la obra de arte. Benjamin argumenta que la reproducción mecánica ha eliminado la "aura" única de la obra de arte original, lo que ha llevado a una discusión sobre la autenticidad y la originalidad en el arte; "Sobre lo bello y lo sublime" de Immanuel Kant: Este ensayo plantea la idea de que la belleza de una obra de arte es subjetiva y que no existe una definición objetiva de lo que es una obra de arte. Kant argumenta que la experiencia de la belleza es un proceso cognitivo y emocional que ocurre dentro del espectador, lo que ha llevado a una discusión sobre la naturaleza de la obra de arte; "El posmodernismo y la condición posmoderna" de Jean-Francois Lyotard: Este ensayo explora cómo la cultura posmoderna ha afectado la naturaleza de la obra de arte. Lyotard sostiene que el posmodernismo ha llevado a una pluralidad de estilos y técnicas, lo que ha llevado a una discusión sobre la naturaleza de la obra de arte y su relación con la cultura.

 

xv Existen diversas perspectivas desde las que se puede entender el concepto estético de una obra de arte: Perspectiva filosófica: se relaciona con la teoría del arte. Los filósofos han estudiado la estética a lo largo de la historia y han planteado distintas teorías sobre la naturaleza de la belleza, la creatividad y la interpretación de las obras de arte; Perspectiva histórica: se relaciona con el contexto cultural y social en el que se creó la obra. Los historiadores del arte se centran en la evolución de los estilos y técnicas artísticas a lo largo del tiempo, así como en el análisis de las obras de arte en su contexto histórico; Perspectiva psicológica: se relaciona con la experiencia estética del individuo. Los psicólogos estudian cómo las personas experimentan la belleza y la emoción al contemplar una obra de arte y cómo esto influye en su apreciación de la misma; Perspectiva sociológica: dice relación con la cultura y la sociedad en la que se crea y se consume la obra. Los sociólogos estudian cómo las obras de arte reflejan las normas y valores de la sociedad en la que se crean y cómo influyen en la cultura y la identidad colectiva; Perspectiva crítica, referida al análisis y la evaluación de la obra. Los críticos de arte se centran en el análisis formal y conceptual de las obras de arte, así como en su valor estético y su relevancia cultural e histórica.

 

xvi Entre los autores que han abordado el concepto estético de una obra de arte desde esta perspectiva se encuentran Immanuel Kant, Arthur Schopenhauer, Benedetto Croce, Theodor Adorno, Hans-Georg Gadamer y Jacques Rancière, entre otros.

 

xvii La perspectiva de Kant sobre la experiencia estética se encuentra en su obra "Crítica del Juicio" (Kritik der Urteilskraft), publicada en 1790. En esta obra, Kant desarrolla su teoría estética, que se centra en la idea de que el juicio estético se basa en la relación entre la imaginación y el entendimiento.

 

xviii El término Arte contemporáneo en este caso lo definimos aquí como una corriente artística que se desarrolló a partir de la década de 1960 y que se caracteriza por su diversidad de formas y técnicas, así como por su interés en explorar temas sociales, políticos y culturales. A diferencia de las corrientes artísticas anteriores, que a menudo se identificaban con un estilo o movimiento particular, el arte contemporáneo se define más por su actitud crítica y experimental que por un conjunto de técnicas o formas específicas. Entre las características del arte contemporáneo se encuentran la utilización de materiales no tradicionales, la incorporación de tecnología y medios digitales, la importancia del proceso creativo y la idea sobre la obra terminada, así como la exploración de temas como la identidad, la cultura popular, la globalización, la ecología y el género, entre otros. El arte contemporáneo también se ha caracterizado por su amplia difusión a través de galerías, museos, ferias de arte, exposiciones y otros medios, lo que ha llevado a una mayor accesibilidad y democratización del arte.

 

xix El concepto de propiedad intelectual – hasta el momento - se refiere al conjunto de derechos que protegen las creaciones de la mente humana, como las obras literarias, artísticas, científicas y otras invenciones y descubrimientos. Estos derechos incluyen el derecho de autor, las patentes, las marcas registradas, entre otros. Dado que aún no sabemos los alcances de algún tipo de “intelecto” que pudieran poseer los vegetales, no sería apropiado hablar de propiedad “intelectual” en el contexto del arte natural que hemos propuesto. Sin embargo, si se consideran los derechos que estos seres tienen, inherentes a su existencia y a su papel en el ecosistema, es que se posibilita la idea de respetar y proteger esos derechos, por lo que deben ser definidos como una forma de “propiedad”. Hablar de propiedad intelectual, en este caso, debe ser entendido como el uso práctico y jurídico que le podemos conferir al concepto.